Por qué decidieron ser mujeres de ciencia

Actualizado: sep 21



La ciencia no es para mujeres. Este tal vez fue uno de los estereotipos más marcados en la ciencia, a pesar de tener grandes ejemplos que lo desmienten. Desde la antigüedad se pensó que había labores propias para las mujeres, y, ciertamente, en ese entonces, la ciencia no era una de ellas.

Si bien las mujeres han conseguido grandes logros en procura de la equidad, como el derecho al voto y la posibilidad de ocupar puestos de liderazgo en empresas e instituciones, en comparación con los hombres, aún hay pocas mujeres en el campo de la ciencia, a pesar de que unas y otros tienen las mismas capacidades.

Es por ello que vamos a conocer a diez de las científicas colombianas más importantes en la actualidad. Contado por ellas mismas, sabrás sobre sus gustos, sus áreas de investigación, los logros que han alcanzado y lo más importante: cuáles han sido sus motivaciones.

Son mujeres reales, nacidas y formadas en Colombia, y aunque cada una de ellas presenta historias de vida diferentes, todas tuvieron el mismo sueño en común: ser científicas.


Visite el libro en el siguiente enlace: Mujer es Ciencia


Angela Camacho Beltrán:

Estudié Física en la Universidad Nacional de Colombia y luego viajé a Alemania, donde realicé una maestría en Física en la Universidad Technische Hochschule Darmstadt, y después, un doctorado en la Universidad Johannes Gutenberg Mainz. De hecho, ¡fui la primera colombiana en obtener un doctorado en Física! Hago investigaciones en diferentes áreas, especialmente en materia condensada y física del estado sólido.

También lidero la Red Colombiana de Mujeres Científicas para visibilizar el trabajo que hacen ellas en la ciencia y proponer políticas para garantizar dicha participación.

Me gusta mucho leer a Isabel Allende; por ejemplo, sus libros Paula y El amante japonés. Actualmente estoy leyendo el reportaje biográfico de Angela Merkel, la física del poder, ya que la considero un ejemplo maravilloso para nuestras jóvenes. Me gusta el cine, leer y hacer ejercicio (disfruto los bailes aeróbicos); también, pasear y viajar a conocer y disfrutar la naturaleza.


Estudié ciencia porque…

Desde niña estuve muy interesada en las matemáticas. Entré al colegio en segundo de primaria porque tuve que esperar a que mi hermana estuviera en edad de ir al colegio para que fuéramos juntas. Hasta entonces, tuve una profesora en casa y ella me inició en las matemáticas y me dejaba tareas que yo disfrutaba. Ya en la adolescencia, quise comprender mejor el origen de la vida y del universo para entender cómo funciona la naturaleza y poder relacionarla con las ideas religiosas, que eran tan importantes en el colegio de monjas al que asistía.


Dolly Montoya Castaño

Soy química farmacéutica de la Universidad Nacional de Colombia. Estudié una maestría en Ciencias Biomédicas en la Universidad Nacional Autónoma de México y años más tarde viajé a Alemania, en donde hice un doctorado en Ciencias Naturales en la Technische Universität München. Soy una apasionada por la biotecnología, área que investigo y en la cual consolidé un instituto de investigación en Colombia. Soy la primera mujer rectora de la Universidad Nacional de Colombia.


Estudié ciencia porque…

Siempre quise saber cómo eran las cosas, de qué están hechas y cómo funcionan. Cuando niña desarmaba mis juguetes para ver qué tenían por dentro y luego los volvía a armar para comprender el funcionamiento de cada parte. Así me enamoré de la ciencia, porque me di cuenta de que, a través de ella, uno se puede preguntar cosas, investigar y experimentar, hasta comprender, por ejemplo, cómo funciona cada célula de nuestro cuerpo. Esas experiencias van haciendo que uno quiera buscar más conocimiento para no quedarse estancado y para tener algo valioso que compartir con las demás personas.


Angela Restrepo Moreno

Inicié mi formación profesional en el Colegio Mayor de Antioquia con el título de tecnóloga médica, siendo una de las primeras mujeres en mi profesión. Años más tarde, me trasladé a Estados Unidos, donde realicé una maestría y un doctorado en Microbiología en la Universidad Tulane. Durante toda mi carrera profesional trabajé en el estudio de hongos que producen algunas enfermedades tropicales, así como su diagnóstico y tratamiento.

Como microbióloga, mi libro favorito es Cazadores de microbios de Paul de Kruif, y como lectora en general, Hamlet de William Shakespeare. En el tiempo libre me gusta ver buen cine (drama y biografía) y leer novelas de detectives.


Estudié ciencia porque…

Desde muy niña me sentí atraída por los microbios, dada la presencia de un instrumento dorado y negro en la farmacia-consultorio de mi abuelo, que las tías me decían que servía para ver “cosas chiquitas” que causaban enfermedades, las cuales él trataba de curar. Esas “cosas chiquitas”, me explicaban, se llamaban “microbios”.

Con el correr del tiempo, mi curiosidad me llevó a leer más sobre estos seres que no podían ser vistos con una mirada normal, sino que debían ser amplificados con el uso del microscopio. Así, de paso, fue que me encontré con la palabra ‘ciencia’.


Nubia Muñoz Calero

Estudié Medicina en la Universidad del Valle, en donde años más tarde también hice una especialización en Patología. Luego viajé a Estados Unidos y realicé una maestría en Salud Pública en la Johns Hopkins University.

Durante muchos años de mi vida he centrado mi investigación en el estudio del cáncer de cuello uterino, identificando el virus del papiloma humano como el principal responsable; gracias a lo cual fui nominada al Premio Nobel de Medicina en el 2008. En mi tiempo libre me gusta cocinar, ir a teatro y a cine. Además, estoy leyendo todas las obras de Albert Camus, escritor francés y premio nobel de Literatura.


Estudié ciencia porque…

Cuando estudiaba Medicina en la Universidad del Valle, me gustaba mucho la medicina interna, pero como me deprimía mucho cuando se moría alguno de mis pacientes, decidí entonces dedicarme a la investigación. Con el fin de tener buenas bases para hacer investigación, hice la especialización de Patología en la Universidad del Valle y luego en Epidemiología del Cáncer en la Johns Hopkins, en Baltimore (Estados Unidos). Después, desarrollé toda mi carrera de investigadora en la Agencia Internacional para Investigación del Cáncer (Iarc), en Lyon (Francia), que hace parte de la Organización Mundial de la Salud (OMS).


Carmenza Duque Beltrán